Cuando la felicidad no es nada mas que un espejismo en el horizonte y las sonrisas verdaderas no existen; ese es el índice de esta superficialidad, de este "mundo".
Sonreír no es suficiente. Los ojos, esas pequeñas ventanas del alma, reflejan la realidad.
Sonrío con ojos tristes, con una sonrisa forzada, con ignorancia sobre la felicidad, pesadez para palpitar, somnolencia para caminar y depresión como para continuar.
Mi única máscara es mi rostro, no así para el resto.
No hay aire para respirar, pero si infinitas máscaras para usar. Para esconderse, para sufrir o matar.
Tan sólido, tan consistente y real... realmente decepcionante y fantasioso. Demasiado fastidioso para ser verdad.
Mares, leguas, años, colores que se van a la fuga en su búsqueda de algo mas original, más irrealmente vivo y desesperantemente anormal.
Vivimos, nacemos y nos acostumbramos a las máscaras que usan todos los días porque sus rostros están deformados, están tan cambiados que no son de su agrado. Para ello las usan, para poder tener las mil y un caras que desean, para despreciar su perfección y crear un monstruo en su lugar.
Para ser monstruosamente falso, y vivir entre disfraces hay que seguir el valle de los deseos, pasando por la utopía de las ilusiones; allí hay un camino roto y desgastado por donde antes era hermoso viajar. Al ver el espejismo síganlo, que se mueve, alcancenlo, y entonces cuando piensen que lo atraparon, verán. Lo verán.
Mundo dual, donde nadie es quien dice ser.
Malvenidos.

2 comentarios:
me encantan las cosas que escribes , son tan profundas , son tan reales , ya quisiera yo escribir como tu :D , lo haces ver facil a mi me cuesta mucho xD te quiero mucho Agus ♥
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