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domingo, 7 de abril de 2013
Libre.
... Y se juntaron; se sentaron lentamente observando los riesgos de lo que había pasado. Sus ideas se juntaron a llorar, con un único llanto de misericordia, miseria, anhelo prohibido y melancolía recordando los días que pasaron y no volverán. Viviendo el ayer por tan sólo unos segundos, pero aquellos serían los que marcarán su memoria para siempre.
Caminó y caminó bordeando la cornisa del acantilado de su escritorio con sus dedos; con una pila de papeles que llenar, inscripciones que hacer y documentos que repartir decidió entregarse a la depresión que lo llamaba lentamente. Cada gota de sales sentimentales llamadas lágrimas caían borrando la tinta de los informes, y en un juego de movimiento de manos y sollozos gritados finalmente calló, tendiéndose sobre la mesa para cantar las alegorías de sus memorias recordando su pasado nunca superado.
Lloró, gritó, lamentó hasta finalmente tranquilizarse. Decidió estar en paz y preparado para ir, pese a que realmente no lo estaba. Luego de firmar su escritorio y cada papel con su ADN en lágrimas, las secó, respiró profundo y abrió el primer cajón del escritorio sacando de ahí sin mirar una caja de pastillas anti-depresivas que sabía iba a hacer efecto en media hora. Se tomó 8. Con un leve temblor en las manos y un escalofrío que recorrió su cuerpo abrió el tercer cajón y las sacó. Sacó sus cartas nunca enviadas, sus confesiones nunca perdonadas y su diario codificado, el cual hojeó vagamente. Junto con eso estaba el revolver que lo liberó, que lo protegió y que ahora lo dejará ir.
Rezando plegarias, pidiendo perdón y llorando por última vez, apuntó a su cabeza con la palabra "Adiós" en su mente y al jalar del gatillo se desplomó instantáneamente en el piso, con una laguna de sangre a su alrededor. Se liberó, se fue sabiendo que nadie lo recordaría. Y así fue.

1 comentario:
Es impresionante. Pero no nos podemos quedar en el pasado. Lo hecho, hecho está. Hay que vivir el presente, disfrutando cada segundo sin temer a las consecuencias de conocer lo desconocido.
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