Gloriosa
guerra con excelente veredicto, luchar todos los días contra los demonios del
pasado. Sangre, heridas, llagas; vivir todo el día sufriendo la jaqueca de lo
que sucederá mañana después del enfrentamiento. Es la lluvia ácida del enemigo la que
nos retendrá hasta el fin de los tiempos, la venganza nos succionara y secara nuestras almas llenándolas de un vacío existencial y haciéndonos cuestionar la razón de nuestro vivir el día a día, la soberbia nos inundara la mente y eliminara las ideas auto-progresistas de nuestro ADN. No podremos. No lo haremos. No sobreviviremos así.
NO.

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