¿Cómo? Simplemente, me pregunto cómo continuar viviendo así, culpable de cada segundo en el que sigo viva, en el que respiro, en el que sonrío. Siento que no debería, no debería seguir así como si nada nunca hubiera pasado. ¿Lo extraño? Si, cada día.
¿Sabes por qué no me gusta sonreír? Porque sé que es falso a veces, porque me siento culpable de hacerlo, porque me siento despreciable cada vez que me limito a hacer hasta una mueca de felicidad.
¿Sabes por qué soy seria? Porque no me permito seguir, porque vivo en el pasado, porque maduré demasiado rápido.
Y, ¿Sabes por qué maduré demasiado rápido? Porque me obligué a hacerlo, porque es lo que tuve que hacer para seguir físicamente en este mundo, para superar todo lo que me pasaba y lo que me pasó.
Tuve que hacerlo.
Y no; no soy admirable por cómo paso y pasé cada suceso imborrable y doloroso de mi vida. No soy admirable porque sigo aquí; porque mi depresión me persigue y no me deja seguir. Porque no soy fuerte, como dicen que soy. Soy débil, susceptible, indecisa. En pocas palabras, soy una lamentable cosa perfeccionista que vive de la mediocridad.
No soy admirable.
No soy fuerte.
No puedo superarlo.
Lo siento.
Debería continuar, debería... ahh, seguir. Y lo hago, pero tal vez no de la forma correcta, aún así es la única forma en la que siento que puedo respetar, honrar a los caídos y recientes ángeles. Aunque casi cada cotidianidad me recuerde a él y trate de contener mis futuras cascadas de saladas memorias de nostalgia, aspiro a seguir y esbozar una de mis ya conocidas falsas sonrisas mientras lloro, y muero, y me consumo por dentro.
No quiero amargar, como me amargaron; decepcionar, como me decepcionaron y arrebatar vida y alma, como me la arrebaté.
Presiento mi muerte, cercana, mediocre y solitaria como yo. En un hermoso día gris, probablemente llueva, enterrada en un sarcófago bajo la protección de un árbol y sin nadie más al rededor. Acompañada vine al mundo, pero sola me iré de él. Y en una triste y solitaria a medio colocar lápida estará escrito vagamente mi nombre, junto con "Olvidada suicida." Y así culminará mi vida, con un cadáver sin importancia pudriéndose en el suelo y mi alma quemándose hasta la eternidad en el infierno que me merezco.
Así culminaré.
A veces, intentar no es suficiente.
No soy admirable.
No soy fuerte.
No puedo superarlo.
No pude seguir intentando.
Lo siento.

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